Defensores de Belgrano cayó por 3 a 0 en el marco de la fecha número 10 de la zona A de la Primera Nacional. Los comandados por Fabián Nardozza tuvieron una mala noche: no aprovecharon las ocasiones que tuvieron y el local supo golpear en los momentos indicados. Con este resultado quedamos ubicados en la tercera posición.
La primera etapa fue pareja, con un local imponiendo las condiciones de juego por momentos y un Defe veloz para robar el balón e intentar atacar.
Fue de los pies y el atrevimiento de Patricio Moyano que surgieron siempre las mejores jugadas del rojo y negro.
Hay que resaltar también las ansias y la actitud de Enzo González, que empuja en todo momento y no da por perdida ninguna pelota.
La primera fue para Racing, probó de afuera del área Centurión y su remate se fue cerca del palo.
En otro tramo del juego Benítez toca para Moyano, este la juega con Aguirre; el Topo abre con Magallanes y la pelota vuelve al Pato, que se saca a un rival de encima con magia, pero su disparo rebotó en un rival y se fue desviado.
El local contó con algunas chances colectivas. Una más para Defe, tras un lateral llegó un remate del número 11 que fue desarticulado por el arquero.
Luego del rebote en la barrera de un tiro libre a favor, producto de una falta al Topo cuando se escapaba solo, el remate del número 7, que llevaba destino de arco, se desvió en un compañero y se fue por arriba.
El encuentro se hizo de golpe por golpe. En la última jugada, un centro de Ezequiel Aguirre fue conectado por Enzo, que por escasos centímetros le erró al arco.
En la segunda etapa, Racing se puso en ventaja y, de ahí en más, al Dragón se le hizo todo cuesta arriba. Tras el segundo gol marcado por Centurión, la historia parecía sentenciada.
Un error de Alejandro Medina, que venía siendo figura en este torneo, le permitió al local estirar la diferencia, que parecía demasiado premio tomando en cuenta lo hecho por ambos equipos.
Con la suerte echada, el arquero vio la roja y luego Pancho Tcherkaski corrió su misma suerte, corporizando el estado general del conjunto del Bajo Núñez.
Una mala noche en donde no le salió nada: se encontró con un rival contundente y se llevó demasiado castigo, quizás necesario para seguir entendiendo lo reñida y complicada que es esta categoría.
Un duro golpe que, sin embargo, acusándolo a tiempo, puede servir para continuar creciendo en madurez y en juego. Un camino para nada sencillo el que nos toca continuar emprendiendo. Seguramente haciéndolo en conjunto se volverá un poco más liviano para todos.
En el horizonte se avizora un reducto de dificultad: visitar a Deportivo Madryn. Será de vital importancia conseguir una victoria para no perderle pisada a los de arriba.
Por: Martín El Lakkis








