Defensores de Belgrano obtuvo su primera victoria del campeonato. Fue en disputa de la tercera fecha de la Zona A de la Primera Nacional, en el estadio Gallardón. Los comandados por Fabián Nardozza se llevaron el oro en la última jugada del encuentro: amague de Leandro Ciccolini, centro preciso del Guri García y cabezazo goleador de Enzo González.
El desarrollo del encuentro tuvo a dos conjuntos con un juego distinto y bien definido. Por el lado del local, priorizando la elaboración de manera más lenta y paulatina.
El Dragón, por su parte, continúa apostando a su estilo: recuperar la pelota de manera rápida y, de forma aún más veloz, atacar a los rivales que, en líneas generales, suelen quedar desguarnecidos en las transiciones.
En este partido fue fundamental la brillante actuación de Alejandro Medina: descolgó todos los centros arrojados al área y contuvo cada disparo dirigido bajo nuestros tres palos.
De esta manera, en la primera etapa ambas escuadras contaron con chances de peligro: Defe con las transiciones rápidas de Moyano, Aguirre y González; y Los Andes elaborando un poco más sus ataques.
En la segunda etapa, el ingreso de Leandro Ciccolini, una vez más, volvió a traer creatividad y juego al equipo.
Durante todo el cotejo, quien más veces logró inquietar a la defensa rival fue el número nueve, Enzo González, figura del equipo en lo que va del campeonato.
Fue el local quien contó con las oportunidades más claras, convirtiendo en figura al número uno rojo y negro. También tuvo un tiro en el palo y otro en el travesaño.
De todos modos, el Dragón también, como contamos antes, llevaba peligro a su manera.
De esta forma, cuando el partido agonizaba y corrían 49 minutos y medio, un lindo enganche de Leandro Ciccolini le permitió ceder la pelota al Guri García, quien la acomodó con un toque y sacó un centro magnífico al segundo palo.
El envío se encontró con el salto angelical de Enzo González, que había marcado un gol en el primer minuto de juego de la fecha pasada y ahora marca en el último minuto de este encuentro.
Quizás el resultado del partido, según la lógica de lo que hicieron ambos, podría haber sido un empate e incluso los tres puntos podrían haberse quedado en manos del local. Pero esto es fútbol y cada uno juega con sus armas. En este caso, el gran trabajo defensivo y la enjundia a la hora de atacar lograron que nos llevemos los tres puntos de una cancha muy difícil.
Invictos en el campeonato y demostrando ser letales en el ataque, despegamos vuelo de una vez por todas. El sueño de llegar a lo más alto del fútbol argentino está más vivo que nunca, con fe ciega y hasta el final.
Por: Martín El Lakkis
Fotos: Fausto Gómez – Lukas Kupersmid














